La presidenta de la Asociación Europea de Perjudicados por la Ley de Costas, Carmen del Amo, ha señalado que retirar los tradicionales chiringuitos de las playas españolas supone un ataque contra parte de "uno de los pilares de la economía nacional".
"La costa española es uno de los pilares fundamentales de la economía, de tal forma que ya no es solo un tema ecológico sino que se ha empezado ya a invadir el dominio público a la propiedad privada", afirma Del Amo.
Adiós al chiringuito
Asimismo, asegura que el citado ministerio, -encargado de otorgar las concesiones- "pretende quedarse en concesión y quitar la propiedad privada" a la industria de acuicultura, de cultivos marinos, salineras, a empresas hoteleras, turísticas, empresariales, inmobiliarias y, "en general todo lo que implica a la economía costera, que es un porcentaje enorme en la economía nacional. Ahora son los chiringuitos".
La responsable de la asociación de afectados reconoció que no entiende que el Gobierno "paralice la economía con intención" ni tampoco "a qué viene esta persecución ahora y que pretendan cambiar lo no han cambiado en 30 años perjudicando en el peor momento económico y público de España". "No lo entiendo ni es entendible bajo ningún concepto", remacha.
Por otro lado, denunció el "doble rasero" en estos casos lo que ejemplificó con el caso de las torres Ballester, en Benidorm (Alicante), situadas a 7 metros de playa, y tras una veintena de años de juicios, finalmente el Tribunal Supremo les dijo que "tenían derecho a permanecer" a pesar de que estaban a menos de los metros requeridos. "Mientras, nosotros hemos perdido todos los casos", lamenta.